Meditación

18Jul

La meditación es una forma de entrenamiento mental donde se regula y potencia nuestro estado de consciencia. Su práctica diaria genera cambios neurológicos  en el cerebro después de ocho semanas (Sara Lazar, Ph.D, Harvard). Esta experta en neurociencia ha comprobado que la meditación aumenta el grosor de la corteza cingulada (sistema límbico), la parte del cerebro responsable de la mayoría de los sentimientos, desde la emoción hasta la atención, el aprendizaje y la memoria. El hipocampo izquierdo, imprescindible en el aprendizaje, las capacidades cognitivas, la memoria y la regulación de las emociones, también había aumentado de grosor. Así mismo aumentó la unión temporoparietal, asociada a las relaciones sociales, toma de perspectiva, la empatía y la compasión. La amígdala, la zona del cerebro responsable de la ansiedad, el miedo y el estrés, se redujo, con una consecuente disminución de los niveles de estrés en el individuo. Se observó del mismo modo una mayor cantidad de materia gris en la corteza sensorial. Por último se pudo comprobar que en individuos que habían meditado de forma regular a lo largo de sus vidas existía una menor degeración del cortex prefontal, es decir que habían detenido el envejecimiento de sus cerebros.

Relaciones sanas

18Jul

Hace poco hablaba del contexto, de los precursores, y de los principios intelectuales que dieron origen a la psicología positiva.

En el marco de esta disciplina, y con objeto de entender los comportamientos esenciales de las parejas que perduran en el tiempo, John Gottman and Robert Levenson (Berkeley) comenzaron un brillante estudio en 1983.

Con una entrevista de 10 minutos grabada en su laboratorio fueron capaces de predecir las parejas que acabarían en divorcio en la siguiente década con un acierto de nada más y nada menos que del 92 %.

En las dinámicas simplemente se incitó a las parejas a hablar de las preocupaciones a la que estaban haciendo frente en su día a día, así como de sus conflictos dentro de la pareja.