Psicología positiva

22Aug

Para entender qué es la psicología positiva, es necesario revisar sus orígenes. Se trata de una  rama de la psicología humanista o “tercera fuerza”,  una vertiente de la psicología que surgió en los años 60 a modo de reacción a las disciplinas o “fuerzas” predominantes al principio del siglo XX: el conductismo y el psicoálisis.

La primera fuerza, o conductismo (behaviorism), es una disciplina de origen en el principio del siglo XX que comprende al hombre como un conjunto de comportamientos. Asume que nuestro “motor” interno se fundamenta en el castigo y la recompensa. Según esta disciplina estamos sujetos a una serie de fuerzas que nos incitan a comportarnos de una forma u otra. Sus principales representantes son Skinner, Watson y Thorndike.

Relaciones sanas

18Jul

Hace poco hablaba del contexto, de los precursores, y de los principios intelectuales que dieron origen a la psicología positiva.

En el marco de esta disciplina, y con objeto de entender los comportamientos esenciales de las parejas que perduran en el tiempo, John Gottman and Robert Levenson (Berkeley) comenzaron un brillante estudio en 1983.

Con una entrevista de 10 minutos grabada en su laboratorio fueron capaces de predecir las parejas que acabarían en divorcio en la siguiente década con un acierto de nada más y nada menos que del 92 %.

En las dinámicas simplemente se incitó a las parejas a hablar de las preocupaciones a la que estaban haciendo frente en su día a día, así como de sus conflictos dentro de la pareja.

Felicidad

12Jul

La felicidad (del latín felicitas, a su vez de felix, “colmado de suerte o fortuna”). Su propia etimología pone en evidencia la idea, desde mi punto de vista del todo errónea, de que la felicidad tiene que ver con un contexto propicio, en lugar de una actitud vital.

Hay una persona que me ha ayudado a comprender qué es la felicidad. Se trata del monje budista Mathieu Richard. Define la felicidad como “Una serenidad, un sentimiento de realización, un estado que impregna y subyace en el resto de los estados emocionales, en todas las alegrías y penas que aparecen en el camino”.

A pesar de que la felicidad es algo que todos anhelamos, creo que hay mucha confusión a la hora de definir algo tan importante. En occidente, creo que por inercia, pensamos que seremos felices si llegamos a “tener todo lo que necesitamos”. Por tanto se externalizan los elementos necesarios para nuestro bienestar.