Meditación

18Jul

La meditación es una forma de entrenamiento mental donde se regula y potencia nuestro estado de consciencia. Su práctica diaria genera cambios neurológicos  en el cerebro después de ocho semanas (Sara Lazar, Ph.D, Harvard). Esta experta en neurociencia ha comprobado que la meditación aumenta el grosor de la corteza cingulada (sistema límbico), la parte del cerebro responsable de la mayoría de los sentimientos, desde la emoción hasta la atención, el aprendizaje y la memoria. El hipocampo izquierdo, imprescindible en el aprendizaje, las capacidades cognitivas, la memoria y la regulación de las emociones, también había aumentado de grosor. Así mismo aumentó la unión temporoparietal, asociada a las relaciones sociales, toma de perspectiva, la empatía y la compasión. La amígdala, la zona del cerebro responsable de la ansiedad, el miedo y el estrés, se redujo, con una consecuente disminución de los niveles de estrés en el individuo. Se observó del mismo modo una mayor cantidad de materia gris en la corteza sensorial. Por último se pudo comprobar que en individuos que habían meditado de forma regular a lo largo de sus vidas existía una menor degeración del cortex prefontal, es decir que habían detenido el envejecimiento de sus cerebros.